May 062026
¿Guardas el café en la nevera o recalientas el de la mañana? 4 costumbres que tienes que dejar de hacer

¿Guardas el café en la nevera o recalientas el de la mañana? 4 costumbres que tienes que dejar de hacer

El café forma parte de la rutina de mucha gente: lo preparamos casi sin pensar, cada día de la misma manera. Pero hay algunos hábitos muy comunes que, sin darnos cuenta, pueden estropear el sabor de nuestra taza.

Desde dónde lo guardamos hasta cómo calentamos la leche, pequeños detalles pueden marcar una gran diferencia. Estos son cuatro errores muy habituales con el café… y cómo evitarlos.

1. Guardar el café en la nevera

Puede parecer una buena idea: si el frío ayuda a conservar muchos alimentos, ¿por qué no el café? Sin embargo, la nevera es uno de los peores sitios para guardarlo.

El café tostado funciona casi como una esponja. Absorbe con mucha facilidad los olores de lo que tiene alrededor. Y en una nevera conviven quesos, verduras, salsas o embutidos… así que es fácil que esos aromas terminen mezclándose con el café.

El resultado suele ser una taza con sabores raros o apagados.

Además, los cambios de temperatura y la humedad del frigorífico tampoco ayudan a mantener el café en buen estado.

Cómo hacerlo mejor:
Guarda el café en un recipiente hermético y opaco, a temperatura ambiente, dentro de un armario fresco y seco. Así conservará mucho mejor sus aromas.

2. Recalentar el café de la mañana

Seguro que te ha pasado: preparas el café, te distraes con algo y cuando vuelves… ya está frío. La solución rápida suele ser meter la taza unos segundos en el microondas.

El problema es que recalentar el café cambia bastante su sabor. Al calentarlo de nuevo, muchos de los aromas que le dan complejidad se evaporan, y además los aceites del café se oxidan más rápido.

¿El resultado? Un café mucho más amargo, plano e incluso algo agrio.

La alternativa:
Si sabes que vas a tardar en beberlo, lo mejor es prepararlo en un termo para mantener la temperatura. Y si ya se ha enfriado del todo, muchas veces merece más la pena hacerse uno nuevo.

 

3. Usar la cafetera sin limpiarla bien

Una cafetera sucia puede arruinar un buen café sin que nos demos cuenta.

Piensa en ello como en una sartén: no cocinarías un plato nuevo en una sartén con restos del anterior. Con el café ocurre algo parecido. Durante la preparación se liberan aceites naturales que se quedan pegados en la cafetera, el filtro o la jarra.

Con el tiempo esos aceites se vuelven rancios y afectan al sabor del café fresco, aportando notas amargas y desagradables.

Qué hacer:
Limpia la cafetera con frecuencia, especialmente las partes que están en contacto directo con el café. Un lavado rápido después de usarla ya marca una gran diferencia.

 

4. Quemar la leche al calentarla

Cuando preparamos café con leche en casa, muchas veces la calentamos demasiado.

Si la temperatura pasa de unos 70 °C —más o menos cuando ya quema al tocarla— las proteínas de la leche empiezan a degradarse. Esto hace que pierda parte de su dulzor natural y aparezca un sabor más plano o ligeramente quemado.

Además, una leche demasiado caliente pierde esa textura cremosa que hace que el café con leche resulte más agradable.

 

Pequeños cambios que mejoran mucho tu café

El café tiene muchos matices, y pequeños detalles en casa pueden influir más de lo que parece.

La buena noticia es que son cambios muy fáciles de aplicar, y el resultado se nota enseguida: una taza más aromática, equilibrada y mucho más rica. ☕

Ene232017
El mejor café en Madrid Fusión de la mano de Cafés Baqué

El mejor café en Madrid Fusión de la mano de Cafés Baqué

Leer más

en Nos gusta el café

Jun262025
Durango refuerza su compromiso social y formativo junto a la Fundación Baqué

Durango refuerza su compromiso social y formativo junto a la Fundación Baqué

Leer más

en Apoyamos el deporte

Dic232019
Los mejores regalos para cafeteros

Los mejores regalos para cafeteros

Leer más

en Nos gusta el café

Iniciar sesión

Recordar contraseña

¿No eres miembro? Crear una cuenta.